El economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León reiteró este lunes que las medidas sancionatorias que impone Estados Unidos a Venezuela, solo afectan al pueblo y no generarán el cambio político que anhela la mayoría del país.

En un mensaje en X, antes Twitter, expuso que la política de máxima presión reinstalada por Donald Trump solo puede «castigar simultáneamente al gobierno y a la población, sin una esperanza real de transformación».

La experiencia histórica demuestra que cuando las sanciones se prolongan en el tiempo (y Venezuela ya lleva casi una década bajo ellas), su capacidad de generar cambios se diluye (comparto plenamente la tesis del secretario del Tesoro de Estados Unidos cuando dice que son como los antibióticos). Los gobiernos sancionados terminan adaptándose y trasladando los costos a terceros, generalmente a la población, agregó.

«No es una teoría abstracta; es exactamente lo que ha ocurrido en Cuba, Corea del Norte, Irán y, evidentemente, en Venezuela».

Por tanto, León consideró que los discursos políticos que piden “sacrificios temporales” a la población son meramente retóricos.

«La realidad es clara: las sanciones golpean directamente al pueblo, que sufre la pérdida de empleos, la inflación descontrolada, la paralización de negocios, el desabastecimiento de combustible y gas, el colapso de los servicios públicos y las dificultades para migrar y establecerse en otros países. Todo esto agravando los problemas que ya existían antes de las sanciones. Es un amplificador de crisis. Es absurdo afirmar que las sanciones no afectan al pueblo. En un país petrolero, es imposible restringir la producción y venta de petróleo sin afectar a la economía y a la gente».

En este contexto, dijo que los políticos venezolanos que promueven sanciones deberían preguntarse «¿realmente creen que estas medidas provocarán un cambio de gobierno, cuando la historia ha demostrado una y otra vez su ineficacia o simplemente están impulsando un castigo contra el gobierno, aunque esto implique un castigo permanente para el pueblo y el país al que supuestamente representan y defienden?».

«No hace falta ser demasiado perspicaz para comprender que quienes llaman a más sanciones están, en el fondo, diciéndole a la población: Sufre las consecuencias de nuestra incapacidad para generar un cambio político. Los discursos dan para todo. A veces hasta suenan emocionantes. Pero la realidad los revuelca y los revuelca una y otra vez. No hay otra forma de resolver el problema que no sea negociando y uno no escoges con quien negocia. Lo haces con quien tiene lo que necesitas. Lo demás es pura paja».