Durante el año 2024, las fallas en servicios públicos fueron constantes y el 10 % de los venezolanos consultados por HUM Venezuela, recolectó agua de lluvia para poder abastecerse y cumplir con las tareas del hogar, aseo y alimentación.
Así lo suscribe el informe de la plataforma, publicado este martes: desde 2021 hasta 2024, la proporción de hogares que enfrentan fallas continuas en el suministro de agua por el sistema de tuberías ha aumentado de 35% a 45,6%, mientras que las fallas eventuales disminuyeron a 14,2%.
«Esta situación ha obligado a que un mayor número de hogares deban hacer uso frecuente de fuentes alternativas de abastecimiento, como la ayuda de vecinos (11,3%); la recolección de aguas de lluvia (10,2%); el uso de pozos subterráneos (13,7%); y de tomas públicas (18,6%), exponiendo a los hogares al consumo de aguas no seguras».
Asimismo, destacó que por la falta de acceso regular al agua en las viviendas, las personas recurren a estrategias como la reutilización de agua para el lavado de utensilios y casa, incluyendo alimentos, bañarse y drenar las pocetas (47,5%), el racionamiento de la ingesta de líquidos (30,4%), el consumo de agua no segura (10,3%) y la necesidad de recurrir a tomas improvisadas de agua (7,8%).
Sobre la calidad del agua disponible, HUM Venezuela enfatizó que es deficiente: En 2024, el 48,2 % de los hogares reportaron señales de contaminación por color, un 22,9% por olor y un 22,7% por sabor.
Además, el 23% de los hogares está expuesto a agua contaminada por estar al aire libre, un 24,2% por presencia de residuos sólidos y un 8,2% por sustancias químicas, en las cercanías de los lugares donde las personas se abastecen del líquido.

