Fue el pasado 8 de diciembre cuando el argentino Nahuel Gallo, que trabaja como gendarme en ese país, perdió comunicación con sus familiares. Su esposa María Alexandra Gómez lo fue a buscar al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, pero nunca llegó. Este miércoles, contó detalles exclusivos sobre el caso en entrevista con VPI TV.
Gómez dijo que van 53 días desde que fue detenido en un puesto de migración en San Antonio del Táchira, y enfatizó que no sabían de los otros casos de extranjeros detenidos en territorio venezolano, hasta que les tocó a ellos.
Explicó que es venezolana y llegó al país en mayo para pasar unos meses con su madre que vive sola en Puerto La Cruz.
«Nos iríamos en agosto, pero con el tema de las elecciones nos quedamos unos meses más, y acordamos que Nahuel llegaría en diciembre y pasaríamos unos días con mi mamá. Pidió sus vacaciones para pedir a visitarnos, disfrutar de las playas. El 8 de diciembre, venía de hacer ruta terrestre desde Santiago de Chile, Bogotá, Cúcuta. Hizo el traslado en taxi y en San Antonio del Táchira, en una sede de migración fue detenido».
Según le contó su esposo, le dijeron para hacerle una entrevista de migración y él estaba «muy tranquilo».
«Era algo normal, pero luego de avisarme que iba a una segunda entrevista, quedó totalmente incomunicado. Me fui desde Puerto La Cruz hasta Caracas para poder esperarlo, pero nunca llegó. Cuando me avisó de la segunda entrevista, fue la última vez que hablé con él, se lo llevaron en una camioneta negra con un rotulado de un cuerpo de seguridad», dijo según información del taxista.
En sus palabras, nunca se imaginó que sería detenido «porque los medios de comunicación no estaban diciendo lo que estaba pasando. Al día de hoy es que, conozco hasta 15 familias que están pasando por la misma situación. Es increíble pensarlo».
Negó que Nahuel Gallo haya entrado de forma ilegal al país.
«Tiene fotos hablando con policías de la PNB, hizo migración legal, mostró sus documentos y le hicieron la entrevista al verle el pasaporte argentino. Mi esposo es una persona super tranquila, que siempre trata de llevar las cosas de la mejor manera, y ahora dicen que vino a asesinar a la vicepresidenta. Es una locura. Su hijo, mi mamá, todos se quedaron esperando. Teníamos una bienvenida, comida, globos».

