El ministerio italiano de Asuntos exteriores convocó este viernes a la encargada de Negocios de la embajada de Venezuela en Roma para «reiterar la necesidad de garantizar la asistencia consular y el acceso a los detenidos italianos en Venezuela».
«El objetivo de la reunión era reiterar la necesidad de garantizar la asistencia consular y el acceso a los detenidos italianos en Venezuela que se encuentran bajo arresto o detención por motivos políticos, incluso tras las elecciones del pasado mes de julio», reveló el Ministerio en un comunicado.
En el encuentro, a instancias del jefe de la diplomacia italiana, Antonio Tajani, también se repitió «el llamamiento a la liberación de todos los presos políticos».
Además, se reiteró la posición del Gobierno italiano sobre la situación en Venezuela, ya reflejada en la Declaración de los Ministros de Asuntos Exteriores del G7 de 26 de noviembre de 2024, en la que se respaldó al opositor Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones del 28 de julio, en las que el presidente Nicolás Maduro fue proclamado vencedor.»Italia seguirá apoyando los esfuerzos de sus socios regionales para facilitar una transición democrática y pacífica que corresponda a la voluntad del pueblo venezolano expresada en las elecciones», se añade en la nota de Exteriores.
«El ministerio de Exteriores, la Embajada italiana en Caracas y la red consular italiana en Venezuela se comprometen a actuar para proteger y asistir a la comunidad de italianos e italo-descendientes residentes en el país, incluso a través de un ‘grupo de trabajo’ permanente creado específicamente a instancias del ministro Tajani».
De acuerdo con la información que ha circulado en la prensa venezolana, los 9 italianos detenidos en Venezuela son Antonio Calvino, Williams Dávila, Américo de Grazia, Rita Capriti, Vicente Scarano, Biagio Pilieri, Jesús Alfredo Pilieri y Perkins Rocha. Y la ciudadana italiana con prohibición de salida del país es la periodista Carmela Longo, quien fue puesta en libertad luego de una gran presión mediática de parte de los medios internacionales y de asistir a la audiencia del juez que la imputó oficialmente por los delitos de «terrorismo» e «incitación al odio».

