Eugenia Olavarría, hija de Magalli Meda, colaboradora de María Corina Machado, describió una situación de crisis para los refugiados en la Embajada Argentina en Venezuela. «Brasil entró como protección simbólica», afirmó, destacando que el chavismo ha intentado lavar su imagen internacional mientras se ha dedicado al acoso durante la campaña electoral.

Eugenia denunció a Radio Cope que el gobierno de Maduro utiliza narrativas de división y traición, especialmente tras la salida de Fernando Martínez Mottola, uno de los estrategas opositores. «No entendemos ni sabemos por qué. Es una situación muy difícil porque sabemos lo que el régimen es capaz de hacer», expresó sobre el destino incierto de Mottola.

La vida diaria para los refugiados es severamente limitada. «Tienen luz por pocas horas gracias a una planta eléctrica, ya que los militares arrancaron los fusibles», dijo Eugenia, añadiendo que sin electricidad, el agua tampoco llega, manteniendo a los refugiados en condiciones mínimas.

Eugenia también recordó que «el pueblo eligió a su presidente y hay un gobierno que está secuestrando a muchísima gente». Aseguró que conoce personalmente a muchos de los detenidos, quienes están en centros de tortura.

Finalmente, la hija de Meda subrayó la solidaridad entre los refugiados, alineados con el discurso de Machado de los últimos 15 años, mientras enfrentan continuos abusos y restricciones en la embajada.