Este jueves 12 de diciembre, el Departamento de Estado de Estados Unidos lanzó «Informes de los Países sobre el Terrorismo 2023», donde se alega que el gobierno de Nicolás Maduro ofrece un «ambiente permisivo» para las operaciones de grupos terroristas en Venezuela.

El informe subraya que Maduro y sus representantes han cooperado con ciertos grupos armados no estatales, particularmente aquellos de origen colombiano como el ELN, las FARC-EP y la Segunda Marquetalia.

«Maduro y sus representantes continuaron proporcionando un ambiente permisivo para que ciertos grupos terroristas operen dentro del territorio venezolano», declara el informe, indicando una colaboración selectiva según los intereses mutuos. Se menciona que estos grupos han encontrado refugio seguro en Venezuela, facilitado por el gobierno.

«Habilitados por Maduro y sus representantes, grupos terroristas, insurgentes y criminales operaban en grandes extensiones del territorio nacional, beneficiándose de las actividades ilícitas y los lazos financieros que han construido con elementos del Estado venezolano», se detalla.

Se destaca una relación variable entre el gobierno y estos grupos, con Maduro manejando la situación de manera estratégica. «Hay informes de ONG que indican que existen ‘nexos mutuamente beneficiosos’ entre 1) el ELN y el Frente Acacio Medina y 2) funcionarios políticos y militares en el estado de Amazonas», se añadió, ilustrando la naturaleza compleja de estas alianzas.

El informe también menciona el aumento de la producción de cocaína en zonas fronterizas con Colombia, sugiriendo que grupos como el ELN y las FARC-EP están trasladando sus operaciones a Venezuela para eludir la presión de las fuerzas de seguridad colombianas. Concluye que en 2023, estos grupos compitieron tanto entre sí como contra el gobierno de Maduro por el control de las economías ilegales en Venezuela.