El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este martes 19 de mayo la muerte de Yussedt Ernesto Escalona Mejías, de 48 años, mientras permanecía bajo custodia del Estado venezolano en el Centro Penitenciario Hombre Nuevo Libertador, en Tocuyito, estado Carabobo.
A través de una publicación en X, la organización señaló que con este caso asciende a 17 el número de personas privadas de libertad fallecidas entre abril y lo que va de mayo de 2026 dentro del sistema penitenciario venezolano.
El OVP advirtió que la cifra refleja “el agravamiento de la crisis penitenciaria y el abandono en el que permanecen miles de presos sociales en Venezuela”, además de denunciar condiciones de reclusión marcadas por enfermedades, retardo procesal, hacinamiento y falta de atención médica.
La organización recordó que en las últimas semanas documentó otras muertes bajo custodia, entre ellas las de José Espinales, Francisco Segundo Ojeda y Yelamo Zárraga José Ramón, algunos afectados por enfermedades respiratorias y tuberculosis, mientras otros fallecieron en hechos violentos aún no esclarecidos.
“Todos tenían algo en común: estaban bajo responsabilidad directa” del Estado venezolano, expresó el observatorio, que cuestionó además la invisibilización de los llamados presos sociales dentro del debate público nacional.
El OVP insistió en que muchas de estas muertes ocurren sin investigaciones transparentes y denunció que las cárceles venezolanas continúan funcionando bajo condiciones “incompatibles con la dignidad humana”, pese a que la Constitución establece la obligación estatal de proteger la vida de las personas privadas de libertad.
La ONG exigió investigaciones sobre cada uno de los fallecimientos registrados y pidió que los presos sociales “no desaparezcan también de la memoria pública”, en medio de crecientes cuestionamientos sobre la situación penitenciaria en Venezuela.

