La organización Justicia, Encuentro y Perdón aseguró este martes 26 de mayo que únicamente ha logrado verificar 44 excarcelaciones de presos políticos, pese al anuncio oficial realizado hace más de una semana sobre la supuesta liberación de 300 detenidos por razones políticas en Venezuela.
A través de un comunicado publicado en X, la ONG afirmó que existe una “enorme diferencia” entre las cifras anunciadas por las autoridades y las liberaciones efectivamente comprobadas hasta ahora.
“Ha pasado poco más de una semana desde el anuncio oficial de que habrían 300 nuevas excarcelaciones y, hasta este momento, apenas hemos podido verificar 44 excarcelaciones de presos políticos”, denunció la organización.
Asimismo, sostuvo que la situación evidencia un supuesto uso “propagandístico” de las excarcelaciones mientras continúan operando los mecanismos de persecución y control político en el país.
La ONG también advirtió que la mayoría de las personas excarceladas desde enero permanecen bajo medidas cautelares y restricciones judiciales.
“La mayoría de las personas previamente excarceladas desde enero hasta la fecha continúan bajo medidas condicionales arbitrarias, sometidas a procesos sin garantías y bajo amenaza permanente de regresar a prisión”, señaló.
Según el balance divulgado por Justicia, Encuentro y Perdón, actualmente mantienen un registro de 637 presos políticos en Venezuela, entre ellos adultos mayores, ciudadanos con enfermedades graves, extranjeros y personas con doble nacionalidad.
Además, la organización denunció que continúan recibiendo reportes sobre presuntas desapariciones forzadas, torturas físicas y psicológicas, así como restricciones médicas dentro de centros de detención.
“Persisten además denuncias de desapariciones forzadas, tortura física, psicológica y médica dentro de los centros de reclusión”, indicó.
La ONG sostuvo que las liberaciones anunciadas no representan una solución estructural al problema de los presos políticos y acusó al Estado venezolano de utilizar estas medidas como un mecanismo de presión frente a la comunidad internacional.
“Mientras se anuncian cifras fluctuantes sin posibilidad de verificación independiente, cientos de personas siguen privadas arbitrariamente de libertad”, concluyó.

