El Departamento de Estados de Estados Unidos informó que ha retirado el exceso de uranio altamente enriquecido del reactor de investigación clausurado de Venezuela.

La operación formó parte de esfuerzos internacionales para asegurar materiales nucleares y evitar posibles riesgos de proliferación.

De acuerdo con el Departamento de Energía de EE.UU., fueron extraídos 13,5 kilogramos (unas 30 libras) de uranio enriquecido del antiguo reactor RV-1, ubicado en instalaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), cerca de Caracas. El material permanecía almacenado desde que el reactor dejó de operar en 1991.

La operación fue coordinada entre el gobierno de Estados Unidos, autoridades venezolanas, el Reino Unido y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El uranio fue trasladado por tierra hasta un puerto venezolano y luego enviado por vía marítima hacia Estados Unidos, donde llegó a comienzos de mayo.

El administrador de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de EE.UU. (NNSA), Brandon Williams, afirmó que la remoción “envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada” y aseguró que los equipos completaron “en meses lo que normalmente habría tomado años”.