El ciudadano de origen libanés nacionalizado venezolano, Ali Zaki Hage Jalil, llegó a Panamá bajo una estricta custodia de seguridad tras concretarse su extradición desde el territorio nacional por su vinculación directa con el atentado terrorista del vuelo 901 de Alas Chiricanas. Así lo reportó el medio La Estrella de Panamá.

El traslado del sospechoso culminó con un fuerte despliegue policial en el aeropuerto Internacional de Tocumen, donde los funcionarios utilizaron una salida alterna para retirar al detenido de forma discreta. Este operativo marcó un avance judicial luego de que el Estado venezolano autorizara la entrega de su connacional, pese a la inexistencia de un tratado bilateral de extradición.

Los tribunales panameños procesarán al sujeto por su presunta responsabilidad en el ataque explosivo ocurrido el 19 de julio de 1994. La detonación en pleno trayecto causó la caída de la aeronave poco después de su despegue, lo que provocó la muerte trágica de las 21 personas a bordo.

Por otra parte, las investigaciones forenses y documentales catalogaron este suceso como el acto extremista más grave registrado en la historia panameña. El siniestro aéreo apuntó directamente contra la comunidad judía en el mundo, religión a la cual pertenecían la mayoría de las víctimas mortales del vuelo.

Finalmente, la justicia de la nación centroamericana iniciará las audiencias correspondientes contra Hage Jalil tras más de tres décadas de impunidad. Este proceso determinará las responsabilidades penales definitivas para dar cierre a un expediente de alto interés público.