El diputado opositor Henrique Capriles Radonski rechazó este jueves 9 de abril la designación de Larry Devoe como nuevo fiscal general de la República, por considerar que este nombramiento impide la reinstitucionalización nacional tras los recientes cambios políticos.

Al finalizar la sesión ordinaria en el Palacio Federal Legislativo, el dirigente cuestionó el perfil del nuevo funcionario por su vinculación directa con el Ejecutivo. Durante su intervención ante la prensa, el parlamentario detalló que «Larry Devoe ha sido durante los últimos años abogado del gobierno, ha defendido las causas del gobierno. En este país, que todos amamos, el fiscal general no puede venir y ser el abogado del gobierno que ahora pasa a ser el fiscal general. Esa no es la reinstitucionalización que aspiramos los venezolanos, eso no es un nuevo momento político» ante el actual escenario institucional.

El parlamentario también objetó los anuncios económicos pronunciados la noche del miércoles por la presidenta (e) Delcy Rodríguez. Sobre las peticiones de calma a la ciudadanía, el legislador preguntó a las autoridades «¿Hasta cuándo el cuento del tema de bloqueo, sanciones? Seguir con el cuento de bloqueo y con la retórica para pedirle paciencia a los venezolanos, no es lo que está esperando el país cuando se habla de un nuevo momento» al referirse a las justificaciones oficiales.

En su análisis, Capriles contrastó el costo de la vida actual con los indicadores de la década de 1990, cuando los sueldos promediaban entre 166 y 211 dólares. Frente a la severa pérdida del poder adquisitivo, el exgobernador del estado Miranda alertó sobre la precariedad laboral al señalar «¿Cuánto es el salario hoy en Venezuela? Menos de un dólar. ¿Cuánto tiempo más se le va a pedir a la gente para que haya un cambio en la realidad económica y social del país? El país tiene una emergencia social» ante las dificultades de la población para costear medicinas y alimentos.

Para concluir su pronunciamiento, el diputado exigió rendición de cuentas sobre los más de 3 mil millones de dólares recaudados recientemente en impuestos e insistió en que «el país quiere ver también debates políticos, quiere escuchar un debate sobre el tema económico y social y que se rinda cuenta».