El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este lunes el traslado de al menos 70 presos políticos desde el Centro Penitenciario de Yare hacia el Internado Judicial El Rodeo, una medida que la ONG calificó como una acción que profundiza el drama de los privados de libertad y sus allegados.
La organización advirtió que la acción fue ejecutada el pasado domingo sin previa notificación a los tribunales correspondientes, siendo ordenada directamente por el Ministerio Penitenciario. El OVP alertó que esta decisión sumergió en «un estado de desesperación absoluta» a los familiares que pernoctaban a las afueras del recinto con la esperanza de excarcelaciones, luego de que la semana pasada esperaran infructuosamente una visita oficial con el único norte de «visibilizar sus casos y exigir su libertad».
Así mismo, la mayor preocupación radica en las condiciones del nuevo centro de reclusión. Según documentó la ONG, en El Rodeo se realizan «prácticas sistemáticas que vulneran la dignidad humana», las cuales incluyen aislamiento extremo, restricción total de visitas y tratos crueles «que buscan el quiebre físico y psicológico del detenido». Al respecto, uno de los familiares afectados relató la angustia que viven en la actualidad. «Hemos pasado hambre, sol y lluvia esperando una boleta de excarcelación que nunca llega, y ahora nos responden llevándoselos a un lugar donde sabemos que se practica la tortura».
Para concluir, la organización defensora de derechos humanos exigió información oficial e inmediata sobre la integridad física de los trasladados. Además, el OVP confirmó que está elevando estas denuncias ante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) y la Corte Interamericana, sentenciando que este traslado representa una violación al debido proceso y «constituye una forma de tortura extendida hacia el núcleo familiar», en un intento del régimen por «silenciar y castigar no solo al preso, sino a su familia».

