El expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Brasilia para ser tratado de una neumonía, informaron los médicos en un comunicado el viernes.

Bolsonaro presentaba fiebre alta, bajos niveles de oxígeno, sudoración y escalofríos. Las pruebas confirmaron una bronconeumonía, un tipo de neumonía probablemente causada por aspiración.

«La neumonía en pacientes de más de 70 años siempre es grave, porque puede evolucionar a septicemia, ya que las bacterias pueden entrar en el torrente sanguíneo y provocar un cuadro aún más grave», afirmó Brasil Caiado, uno de los médicos del expresidente.

El viernes, el hijo mayor de Bolsonaro aseguró en X que su padre estaba siendo trasladado de la prisión a un hospital después de haberse despertado con escalofríos y vómitos. «Pido oraciones para que no sea nada grave», escribió Flávio Bolsonaro al saber que su padre había sido llevado al hospital.

Según el cardiólogo del expresidente, es «improbable que Bolsonaro vuelva a prisión en los próximos días, ya que el tratamiento es intravenoso y debe hacerse en un entorno hospitalario», dijo, citado por Associated Press.

La familia de Bolsonaro ha insistido ante el Tribunal Supremo para que le permita cumplir la condena en arresto domiciliario, alegando que está siendo maltratado y recibe una atención sanitaria insuficiente. El Tribunal rechazó la petición, en medio de sospechas de fuga, pero en enero trasladó al exlíder de la derecha radical brasileña a una celda más grande.

El hijo mayor de Bolsonaro ha publicado en la red X llamamientos para que su padre sea puesto en prisión humanitaria por motivos de salud, y sostiene que la vida de Jair Bolsonaro está «en riesgo a propósito».