El economista Asdrúbal Oliveros analizó este martes las implicaciones de que el precio de la gasolina en EE.UU. haya alcanzado los 4 dólares por galón por primera vez desde 2022, lo que perjudica a Donald Trump en medio de la guerra en Irán.
En un mensaje en su cuenta X, antes Twitter, destacó que el mandatario republicano entra en los próximos meses a la campaña con un frente interno complicado: la guerra en Irán ya no es solo un tema de geopolítica, ahora se siente directamente en el bolsillo del votante.
«La gasolina por encima de 4 dólares por galón y el WTI superando los 100 dólares por barril son el peor telón de fondo para quien quiere reivindicarse como garante de estabilidad económica. Cada vez que alguien carga combustible, conecta automáticamente el costo con las decisiones de la Casa Blanca», advirtió.
A su juicio, el problema para Trump es que este «shock energético» no solo presiona a los hogares, también le amarra las manos a la Reserva Federal.
«Con el petróleo disparado, cualquier plan de recortar tasas se complica, y eso significa crédito caro por más tiempo, hipotecas tensas y menor dinamismo económico justo en año electoral. Es un cóctel perfecto para que sus adversarios le endosen la factura política», alertó.
Por último, dijo que el gran desafío electoral de Trump en los próximos meses será «convencer de que puede controlar el fuego que él mismo encendió: reducir tensiones, estabilizar los precios de la energía y demostrar que su estrategia bélica no terminará encareciendo, aún más, la vida del votante estadounidense».
Precio de la gasolina en EE.UU. alcanza los US$ 4 por galón
Según la AAA, el precio promedio que pagan los estadounidenses por la gasolina alcanzó los US$ 4 por galón el martes, el nivel más alto desde 2022.
Los precios de la gasolina se han disparado desde el comienzo de la guerra en Medio Oriente, subiendo alrededor de US$ 1 por galón durante el último mes, y ahora son más altos que en cualquier otro momento durante los dos mandatos del presidente Donald Trump.
Los precios de la gasolina van de la mano con las fluctuaciones de los precios del petróleo, que han alcanzado los niveles más altos desde 2022, cuando la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia desencadenó una crisis en los mercados energéticos mundiales.

