Una madre desconsolada contó a El Pitazo un lamentable hecho que acabó con la vida de un adolescente de 16 años y otros dos jóvenes en el barrio 19 de Abril en Petare, estado Miranda. Se trata de Elvis Daniel Urbina Machado.
Según la madre del joven, la casa recibió treinta y tres disparos de efectivos de la Policía Nacional Bolivariana -PNB-, la mañana del 4 de marzo.
«Uno de los disparos traspasó un caldero que colgaba sobre la cocina. El rastro de los demás tiros quedó grabado en las paredes: orificios de distintos tamaños, algunos pequeños y redondos, otros muy grandes y deformes», relató.
Al consultar a la familia, respondieron que los huecos enormes fueron abiertos por los policías para extraer las balas incrustadas y no dejar rastros de la matanza que ellos mismos protagonizaron.
Contó que al cadáver de su hijo le faltaban los dientes, tenía un disparo en una pierna y otro en el pecho, que fue el que lo mató. En la cocina encontró dos bates que eran de sus hijos, guantes y un balde grande de pintura repleto de sangre, lo mismo que el colchón y colchonetas donde dormían las víctimas.
¿Qué pasó en el barrio 19 de Abril?
Una comisión de al menos 30 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llegó pasadas las 8:00 a.m. del 4 de marzo a Petare, acordonó el callejón El Planeta y obligó a que nadie pudiera entrar ni salir. Los vecinos estaban sorprendidos, porque es raro que este tipo de actuaciones lo hicieran a esa hora. Usualmente lo hacen en la madrugada.
Antes de llegar a la casa de Elvis, ubicada en un tercer piso, tumbaron varias puertas. Los testigos aseguran que solo escucharon murmullos entre los policías, e inmediatamente sonaron los disparos.
Lo que siguió fueron minutos de silencio y después se oyeron las carcajadas de los policías que estaban dentro.
«La madre de Elvis no estaba esa mañana en la casa porque trabaja en Barlovento en una siembra de cacao. El adolescente también tenía el mismo oficio pero se retiró días antes porque debía comprar pañales y medicamento para su hijo de apenas seis meses de nacido. A la hermana del muchacho también la amenazaron los policías».

