Las ventas de petróleo de Venezuela controladas por Estados Unidos han superado 1.000 millones de dólares hasta ahora y en los próximos meses aportarán otros 5.000 millones de dólares, dijo el jueves el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, en una entrevista con NBC News.

Gran parte de ese petróleo se está refinando en refinerías estadounidenses, y la administración del presidente Donald Trump ha entregado los ingresos de esas ventas al gobierno interino de Venezuela, agregó.

Wright es el funcionario estadounidense de más alto rango que visita Venezuela desde la captura y destitución del presidente Nicolás Maduro en enero.

El miércoles se reunió con la presidenta interina y ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, y el jueves recorrió instalaciones en la faja petrolífera del Orinoco acompañado de funcionarios de la empresa petrolera estadounidense Chevron.

Washington mantendrá el control de esas ventas y del flujo de fondos “hasta que se establezca un gobierno representativo en Venezuela”, dijo Wright en la entrevista.

Además, señaló que es “muy probable” que se celebren elecciones libres antes del final del segundo mandato de Trump.

Wright mencionó que la petrolera Exxon Mobil está en conversaciones con el gobierno venezolano y recopila datos sobre el sector petrolero, a pesar de que su CEO describió al país como “no invertible” durante una reunión en la Casa Blanca en enero.

“Están recopilando datos. Están viendo las cosas. Son una empresa grande, así que se moverán de forma lenta y cuidadosa”, dijo Wright.

Reconoció que ha sido difícil para las compañías estadounidenses invertir en Venezuela, pero afirmó que el país está “en camino de volverse invertible”.

Wright dijo que Chevron, la única productora petrolera estadounidense actualmente en el país, está ejecutando grandes planes de expansión, con “una enorme cantidad de capital y un crecimiento dramático en su producción petrolera”, recoge Alberto News.

En otra entrevista con CNN, Wright señaló que Chevron podría duplicar la producción en uno de sus campos petroleros venezolanos en los próximos 12 a 18 meses, y potencialmente multiplicarla por cinco en los próximos cinco años.