El Gobierno encargado de Venezuela rechazó este sábado la renovación de la denominada “emergencia nacional” respecto al país, prorrogada el pasado 18 de febrero por la administración de los Estados Unidos.
Así lo suscribe un comunicado difundido por el canciller de la República, Yván Gil, en el que el Ejecutivo afirmó que desde su creación en 2015, este instrumento ha sido utilizado “sin base objetiva ni justificación real”, fundamentándose en argumentos alejados de la verdad y del Derecho Internacional.
“Once años después, la realidad confirma lo que Venezuela ha sostenido de forma consistente: nuestro país no representa amenaza alguna para el pueblo ni para el gobierno de los Estados Unidos, ni para ninguna nación del mundo”, suscribe el documento.
La declaración de una «emergencia nacional» es una facultad ejecutiva que permite al presidente de los Estados Unidos imponer sanciones y restricciones económicas de forma directa, argumentando una «amenaza inusual y extraordinaria» a la seguridad nacional o la política exterior de su país.
Igualmente, le permite al mandatario actuar con mayor rapidez y alcance que los procedimientos estándar del Congreso.


