La Fiscalía de Estados Unidos presentó nuevas acusaciones contra Nicolás Maduro, en las que lo señala por supuestamente vender pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes latinoamericanos. El documento judicial, de 25 páginas y desclasificado a finales de 2025, detalla que Maduro presuntamente cometió estos actos entre 2006 y 2008, cuando ocupaba el cargo de ministro de Relaciones Exteriores.

Según la acusación formal del Distrito Sur de Nueva York, Maduro entregó esos documentos a personas vinculadas al narcotráfico para que facilitaran el traslado de dinero procedente de drogas desde México hacia Venezuela bajo cobertura diplomática, destaca una nota periodística publicada por el diario mexicano Reforma en su página web.

La Fiscalía describe esta práctica como parte de una red más amplia de conspiración para importar toneladas de cocaína a territorio estadounidense, con alianzas entre funcionarios venezolanos, el Cártel de Sinaloa y Los Zetas.

Maduro, capturado y trasladado a Nueva York, se declaró inocente en su primera comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein. Su esposa, Cilia Flores, enfrenta cargos similares en la misma causa.

Aplazamiento de la audiencia programada

La Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York modificó la fecha de la próxima audiencia. La sesión, prevista originalmente para el 17 de marzo de 2026, se trasladó al 26 de marzo próximo.

La Fiscalía solicitó el cambio y argumentó problemas de «planificación y logística»; la defensa de Maduro aceptó la petición y el juez la aprobó sin oposición. No se divulgaron detalles adicionales sobre los inconvenientes específicos, recoge Efecto Cocuyo.

El proceso judicial avanza en medio de un caso complejo que combina acusaciones de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y otros delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas. Las autoridades estadounidenses mantienen que las pruebas incluyen testimonios de cooperadores y registros de operaciones que abarcan casi dos décadas, según la prensa estadounidense.