Chile y Estados Unidos atraviesan un impasse luego de que la administración estadounidense revocara las visas a tres diplomáticos chilenos de los cuales ese país no tiene conocimiento de los nombres al no haber sido notificado.
«El Gobierno de Chile expresa sorpresa ante el anuncio del Departamento de Estado de Estados Unidos en que se señala que se le ha revocado la visa oficial de ingreso a ese país a tres funcionarios del Gobierno, acusándolos de participar en actividades que socavan la seguridad regional», reza un comunicado publicado por el Gobierno de Chile.
Chile rechazó las acusaciones y señaló que «descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros países».
«Del mismo modo, condena la imposición de cualquier medida unilateral que vulnere la independencia de nuestro país, o que intente debilitar el legítimo derecho a ejercer nuestra soberanía nacional», agregan.
Asimismo, el ministro de Relaciones Exteriores chileno Alberto van Klaveren citó al embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, para que explique la medida e informe los nombres de los funcionarios afectados.
El Gobierno chileno aclaró que no han recibido notificación oficial de la medida adoptada por la actual administración de Estados Unidos.
«Cabe señalar que no es la práctica diplomática hacer anuncios públicos sin previa notificación oficial, y ese comportamiento no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos, un aliado histórico y estratégico de nuestro país», concluye la misiva.

