La huelga general de 24 horas convocada por los sindicatos contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei ha paralizado este jueves (19.02.2026) gran parte de Argentina, mientras decenas de trabajadores se dirigen hacia el Congreso, donde se debatirá el proyecto que cambiará radicalmente las condiciones del trabajo en el país.
La última huelga general de la CGT fue el 10 de abril de 2025, aunque tuvo un acatamiento dispar porque no se plegó parte del transporte público.
Bajo un fuerte operativo de seguridad, los trabajadores intentan llegar al Congreso en el centro de Buenos Aires, en una jornada en la que no funcionan trenes, aviones, subterráneos (metro) ni la mayoría de las líneas de colectivos (autobuses).
La Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera y convocante de la cuarta huelga general durante el Gobierno del ultraderechista Milei, lidera la convocatoria de esta medida de fuerza, iniciada la pasada medianoche.
«El acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, afirmó a Radio Rivadavia Jorge Sola, uno de los tres secretarios generales de la CGT.
A la protesta se sumaron 13 sindicatos gremiales y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), mientras que los servicios esenciales, como la salud pública, también registran interrupciones parciales.
La Cámara de Líneas Aéreas en Argentina (JURCA) informó de la cancelación de más de 400 vuelos, que han afectado a más de 64.000 pasajeros y clientes de carga.
La medida de fuerza se da en el marco de una economía que presenta síntomas de caída de la actividad fabril, con más de 21.000 empresas cerradas en los últimos dos años y la pérdida de unos 300.000 puestos de trabajo, según fuentes sindicales.

