El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó este miércoles 11 de febrero la nueva alianza estratégica con Venezuela como un componente fundamental para asegurar el «dominio energético» norteamericano.
Desde el Salón Este de la Casa Blanca, el mandatario celebró la reactivación del flujo comercial, confirmando el envío masivo de crudo hacia las refinerías de Texas como una medida de seguridad nacional. «Estamos reafirmando nuestro compromiso con la independencia y el dominio energético estadounidense», declaró Trump. Para sustentar este objetivo, el presidente reveló la cifra operativa del acuerdo. «Tenemos 50 millones de barriles de petróleo flotando ahora mismo hacia Houston para ser refinados».
El jefe de Estado describió a las actuales autoridades del gobierno venezolano con un tono de cercanía pragmática, alejándose de la retórica de confrontación para centrarse en los recursos. «Tenemos un nuevo grupo de personas con las que nos hemos vuelto muy cercanos, llamado Venezuela», señaló.
Esta declaración valida la integración de las reservas venezolanas al esquema de abastecimiento de Estados Unidos, priorizando la entrada de crudo pesado, un insumo técnico indispensable para el funcionamiento eficiente del parque refinador de la Costa del Golfo. El anuncio respalda la agenda que el secretario de Energía, Chris Wright, ejecuta simultáneamente en Caracas.

