El narcotraficante venezolano Carlos Orense Azocar recibió una sentencia de cadena perpetua más 30 años de prisión este lunes en un tribunal federal de Nueva York. El juez de distrito Vernon S. Broderick dictó la pena máxima contra el acusado, quien lideró una organización criminal responsable de introducir cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos durante dos décadas.

El fiscal federal Jay Clayton y la administración de la DEA informaron que Orense, conocido bajo el alias de «El Gordo», operó una red masiva mediante el uso sistemático del soborno y la violencia. Las autoridades estadounidenses lo clasificaron como uno de los traficantes más prolíficos procesados en esa corte, destacando el daño incalculable que infligió a la sociedad a través de sus operaciones ilícitas iniciadas en 2003.

La evidencia judicial demostró que el condenado mantuvo estrechos vínculos con altos funcionarios del gobierno venezolano para asegurar sus rutas de distribución. Orense pagó a generales militares, comisarios policiales y oficiales de inteligencia para obtener códigos de transpondedor aéreos fraudulentos, protección ante redadas y acceso libre a través de puntos de control para sus cargamentos hacia el Caribe y Centroamérica.

El esquema logístico incluyó el acondicionamiento de fincas con pistas de aterrizaje clandestinas y depósitos subterráneos diseñados para ocultar tanto la droga como arsenales de guerra. Según los documentos del juicio, la organización empleó armamento de alto calibre, incluidas ametralladoras montadas y fusiles automáticos, para custodiar los envíos que realizaban en coordinación con fuerzas guerrilleras de la región.

La sentencia marcó el cierre del proceso judicial contra Orense Azocar, quien fue detenido y posteriormente extraditado desde Italia en junio de 2022 gracias a la cooperación internacional. La administración de la DEA reiteró tras el fallo su compromiso de perseguir a los criminales transnacionales sin importar su poder o conexiones políticas.