El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este martes 27 de enero desde Bogotá que Estados Unidos debe devolver a Nicolás Maduro a Venezuela para que sea procesado por las instituciones judiciales de su propio país.

Durante un acto público, el mandatario colombiano cuestionó la jurisdicción estadounidense sobre el expresidente venezolano, argumentando que América Latina posee una concepción de justicia distinta a la tradición anglosajona y europea, por lo que insistió en que «tienen que devolverlo y que lo juzgue un tribunal venezolano».

Petro condenó enérgicamente la operación militar ejecutada por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero en Caracas, calificándola como un error histórico irreparable. Según el jefe de Estado, bombardear la «patria de Bolívar» no constituye solo una acción contra una figura política, sino una agresión directa contra la nación y su historia. En su intervención, advirtió que el uso de la fuerza para resolver disputas políticas deja una marca indeleble en la región que «no se olvidará jamás», independientemente del destino final de Maduro.

En el plano geopolítico, el presidente colombiano coincidió parcialmente con la visión de su homólogo Donald Trump respecto a la «decadencia» de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), citando su incapacidad para detener conflictos como el de Gaza. No obstante, Petro se distanció de las soluciones de fuerza, abogando por superar la crisis del sistema internacional mediante una concepción de «hermandad humana» que trascienda la lógica de los Estados y evite las intervenciones militares como mecanismo de control.