La trama de la estafa piramidal que sacudió a Sudamérica bajo el nombre de Generación Zoe suma un nuevo capítulo policial. Funcionarios de Interpol Venezuela lograron la captura de Rosa María González Rincón, señalada como la encargada de la arquitectura financiera digital de la filial «Zoebroker», una de las ramas más lucrativas de la organización liderada por Leonardo Cositorto.

El arresto se produjo en la ciudad de San Cristóbal, tras un exhaustivo trabajo de inteligencia digital y ciberpatrullaje, según confirmó el Ministerio de Interior, Justicia y Paz en su cuenta de Telegram. Las autoridades determinaron que González Rincón no era una simple reclutadora, sino una pieza técnica clave: su rol consistía en dar credibilidad tecnológica al fraude.

Según el expediente policial, la detenida se vendía ante los inversores como una experta en corretaje de criptoactivos. Su función principal era operar un software de demostración manipulado que mostraba rendimientos exorbitantes en tiempo real. Estas ganancias, que nunca existieron, servían de anzuelo para convencer a miles de personas en la provincia de Córdoba (Argentina) y otros países de entregar sus ahorros bajo la promesa de libertad financiera.

La investigación reveló que González Rincón administraba las billeteras digitales de la organización, facilitando el movimiento de fondos en un esquema que terminó afectando a más de 15.000 víctimas en España y Latinoamérica, con un desfalco estimado en hasta 300 millones de dólares.

Bajo la cobertura de cursos de «mentoring» y liderazgo, la red Zoebroker aplicaba un clásico esquema Ponzi, pagando los intereses de los inversores antiguos con el capital de los nuevos ingresos.

La detenida ahora enfrenta cargos por su participación en esta estructura de delincuencia organizada transnacional, mientras las investigaciones continúan para rastrear los flujos de dinero que pasaron por sus manos.