Chavistas confiaron este domingo en que, ante la presión internacional, se dé un acuerdo para liberar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes fueron capturados en una operación de Estados Unidos en Caracas el pasado 3 de enero.
«Nuestra guerra va a ser diplomática (…). Por esa presión mundial, por la presión y movilización en las calles en Venezuela, creemos que pudiera haber un acuerdo», dijo a EFE Eduardo Cubillán, militante del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela.
Desde una plaza de Caracas, donde afectos al oficialismo se congregaron a escribir cartas en apoyo a Maduro, Cubillán afirmó que Venezuela tuvo una «derrota táctica» ante Estados Unidos, pero, añadió, obtuvo una «victoria política».
«Esa victoria política hizo que se levantara no solamente Venezuela en las calles, hizo que se levantara el mundo», aseguró.
A su juicio, las calles están «envueltas entre el dolor y la rabia» por la «osadía» de la «bota imperial», en referencia al ataque de Estados Unidos en Caracas y estados aledaños, lo que causó al menos 100 muertes, 112 heridos y daños materiales en 463 apartamentos en Caracas, según información oficial.

