El movimiento político Unión y Cambio fijó posición este viernes 19 de diciembre, a través de un manifiesto difundido en su cuenta de Instagram, en rechazo a las amenazas de intervenciones militares extranjeras y a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la recuperación de activos energéticos en el país. La organización enfatizó que la soberanía sobre los recursos no es negociable ni transferible.

La agrupación opositora respondió a la retórica de Washington al subrayar que los bienes nacionales son propiedad exclusiva de la ciudadanía. En tal sentido, el documento ratificó que “reafirmamos con firmeza que Venezuela, su petróleo y sus riquezas pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano, no a quienes detentan el poder ni a ninguna otra fuerza nacional o extranjera”.

Esta postura surgió luego de que el mandatario estadounidense asegurara el pasado miércoles que la nación suramericana despojó a las compañías norteamericanas de sus concesiones. Trump justificó sus acciones de presión y el bloqueo naval al afirmar que “nos quitaron nuestros derechos energéticos, nos quitaron el petróleo hace mucho tiempo, y lo queremos de vuelta. Nos lo quitaron de forma ilegal”.

Ante la posibilidad de un conflicto armado bajo el pretexto de combatir ilícitos o recuperar propiedades, la plataforma política desestimó el uso de la fuerza como solución. El texto aclaró la visión estratégica del grupo al señalar que “no apostamos a la violencia ni a la guerra, sino a una negociación que pueda garantizar un cambio político y una transición pacífica a una democracia estable y permanente”.

Por su parte, el jefe de la Casa Blanca insistió en que las medidas coercitivas tienen como objetivo restituir el control sobre áreas estratégicas que consideró perdidas en administraciones anteriores. Al ser consultado sobre el alcance de la presión, el presidente norteamericano aseveró que busca “recuperar tierras, derechos petroleros, lo que sea que tuviéramos nos lo quitaron porque teníamos a un presidente que tal vez no estaba mirando. Lo queremos de vuelta”.

Finalmente, los dirigentes convocados en la capital venezolana anunciaron que promoverán iniciativas diplomáticas que eviten un desenlace violento y preserven la integridad territorial. El comunicado puntualizó que “el planteamiento hecho por el presidente Lula debe ser tomado en cuenta y representa una oportunidad en este sentido”.