Al menos 20 colombianos permanecen detenidos en Venezuela por razones políticas. Ese es el número que tienen familiares, pues ni Cancillería de Colombia o las autoridades venezolanas han dado un número preciso. Pero se aferran a la esperanza de que «pronto» se otorguen más liberaciones y puedan retornar a sus casas.

La administración de Nicolás Maduro ha apresado a decenas de extranjeros, especialmente luego de las elecciones presidenciales de 2024, bajo acusaciones de supuesto terrorismo y conspiración.

Sin embargo, los colombianos detenidos y sus familiares apenas han podido comunicarse en dos oportunidades en poco más de un año, en llamadas de cinco minutos cada una. Tampoco han podido juramentar a un abogado privado, obtener acceso al expediente judicial o asistencia consular.

Doris Barajas, tía de Danner Gonzalo Barajas Luque, cuenta que el trabajador de la construcción, de 23 años, fue detenido el 7 de noviembre de 2024 por la Guardia Nacional en la población de El Amparo, estado Apure, cuando iba a sellar la entrada al país. Venía a Venezuela a visitar de sorpresa a su mamá, pues ya tenía cinco años que no la veía.

«No volvimos a saber nada de él hasta después de cinco meses cuando le permitieron una llamada de unos cinco minuticos. Dijo que lo tenían retenido, preso en El Rodeo I», dice Doris.

En esas llamadas, Danner les ha dicho que está bien y pregunta por la familia. «Nos dice que se enteran cuando hacemos los plantones en Bogotá y Cúcuta. No da mucha información de cómo está allá. Allá la información que le dejan es que diga que todo está bien, que lo tratan bien», reseña TalCual.

La madre de Barajas se movilizó hasta la cárcel de El Rodeo I para intentar ver a su hijo en varias oportunidades, pero se lo negaron. En una visita incluso le dijeron que no se acercara más porque ella iba a ser la próxima detenida. El pasado 24 de octubre, 18 colombianos que estaban detenidos en esa cárcel fueron liberados tras conversaciones entre las administraciones de Petro y Maduro.

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