El embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, rechazó categóricamente este martes 23 de diciembre las acusaciones vertidas por la delegación estadounidense durante la sesión del Consejo de Seguridad. En una réplica directa al discurso de Washington, el diplomático alertó a la comunidad internacional sobre el peligro que, a su juicio, representa la política exterior de la Casa Blanca para la paz regional.
Moncada fue enfático al intentar invertir la carga de la prueba frente a los miembros del Consejo. «El mundo debe saber que la amenaza no es Venezuela, es el actual gobierno de los EE. UU.», sentenció el funcionario, desmontando la narrativa de seguridad expuesta minutos antes por su homólogo estadounidense, Michael Waltz.
El representante venezolano posicionó a su país como una nación que se encuentra «bajo asedio» y que lucha por defender su derecho a la autodeterminación. En su intervención, desestimó los argumentos sobre lucha contra el narcotráfico utilizados por Estados Unidos para justificar sus operaciones navales.
Finalmente, Moncada se refirió al incremento de la presencia militar en el Caribe. Señaló que las amenazas de invasión y el despliegue de activos militares cerca de las costas no constituyen acciones defensivas ni policiales. Por el contrario, las denunció como parte de un «plan de agresión coordinado» cuyo único objetivo real es desestabilizar al Estado venezolano.

