El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró este sábado 20 de diciembre, durante su discurso en la cumbre del Mercosur en Foz do Iguaçu, que una acción militar extranjera contra Venezuela representaría un grave riesgo para la estabilidad del continente. El mandatario alertó sobre las consecuencias de la presión ejercida por Estados Unidos y rechazó la presencia de fuerzas extrarregionales en la zona, comparando la situación con la tensión vivida durante la Guerra de las Malvinas. Así lo reseñó el medio local O Globo.
El jefe de Estado brasileño calificó de alarmante la posibilidad de una incursión bélica justificada bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico. Al respecto, aseguró que una intervención armada en Venezuela sería una “catástrofe humanitaria” para la región y un “peligroso precedente para el mundo”, al tiempo que advirtió que los límites del derecho internacional se ponen a prueba ante el acoso militar de una potencia extranjera.
Sobre la defensa de la autonomía regional, el líder suramericano desestimó que la cooperación entre países debilite la independencia nacional e identificó otros factores como los verdaderos peligros. Lula sostuvo que “construir una Sudamérica próspera y pacífica es la única doctrina que nos conviene. Algunos argumentan que avanzar en la integración implica renunciar a la soberanía. Pero las verdaderas amenazas a nuestra soberanía son de otra naturaleza. Se manifiestan hoy en forma de guerra, fuerzas antidemocráticas y crimen organizado”, dijo.
En respuesta a estos desafíos, el bloque anunció la creación de una comisión especial para combatir la delincuencia organizada transnacional, la cual integrará a ministerios de Justicia, Interior, fiscalías y cuerpos policiales. El canciller brasileño, Mauro Vieira, explicó el alcance de la medida al afirmar que “estamos convencidos de que daremos un salto cualitativo en nuestra seguridad pública, que tendrá sentido en la vida cotidiana de nuestros ciudadanos”.
Finalmente, el presidente Lula reivindicó la fortaleza institucional frente a los intentos de desestabilización, citando como ejemplo la respuesta de su país tras los sucesos del 8 de enero de 2023. El mandatario destacó que la democracia brasileña sobrevivió al ataque más duro desde el fin de la dictadura y acotó que la seguridad es un deber del Estado independientemente de la ideología, demostrando que el Mercosur tiene “una voluntad de enfrentar conjuntamente las redes criminales”.

