El primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas negó que el país insular tenga algo que ver con la supuesta «operación secreta» que permitió la «extracción» de Venezuela de la líder opositora María Corina Machado, que permitió su presencia en Oslo, Noruega a propósito de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz.

Pisas dijo que ninguna autoridad extranjera le compartió a su gabinete información previa o posterior sobre la operación.

Asimismo, detalló que contactó directamente con el Consulado de Estados Unidos solicitando información, sin hasta ahora obtener respuestas.

«Si Curazao efectivamente fue utilizado como trampolín para sacar a la Sra. Machado de Venezuela, entonces necesitamos claridad al respecto. El gobierno de Curazao no fue informado de nada», declaró.

Según el rotativo estadounidense The Wall Street Journal, la nobel de la paz salió de Venezuela el martes en un bote y viajó a la isla caribeña de Curazao, en un «viaje secreto que sus aliados trabajaron para mantener en privado» con el fin de proteger su seguridad.

Aunque la líder opositora confirmó que recibió ayuda de Estados Unidos para salir del país, no ha dado mayores detalles de su escape para proteger a los involucrados.

«El régimen hubiera hecho lo que fuera para evitar que llegara… no sabían dónde estaba escondida… sí recibí apoyo del Gobierno de Estados Unidos», aseguró.