La excongresista colombiana Aida Merlano fue condenada por la fuga que protagonizó el 1 de octubre de 2019, cuando escapó por una ventana de un consultorio odontológico en el norte de Bogotá.

Según medios del vecino país, la Juez 18 de Conocimiento de Bogotá avaló el preacuerdo que Merlano suscribió con la Fiscalía General de la Nación, en el que aceptó su responsabilidad por el delito de fuga de presos.

Con la aprobación del acuerdo, Merlano deberá pagar una pena de 42 meses de prisión.

La decisión cierra uno de los capítulos judiciales más comentados del país, marcado por la espectacularidad del escape, que incluyó el uso de una cuerda roja y posteriormente su recaptura en Venezuela en 2020.

Ese día, mientras era custodiada por guardianes del Inpec en la cárcel El Buen Pastor por orden de la Corte Suprema, Aida Merlano ejecutó la fuga.

Aprovechó una cita médica en un consultorio del segundo piso, se deslizó por una cuerda improvisada hasta el andén de una avenida principal y, en cuestión de segundos, subió a una motocicleta que la esperaba para desaparecer sin dejar rastro. Semanas después, reapareció en Venezuela.

En días recientes, Merlano hizo un balance de su trayectoria judicial. Aseguró que su reflexión no gira en torno a la fuga, que insiste fue necesaria para proteger su vida, sino sobre las circunstancias que, según ella, la llevaron inicialmente a prisión.