La campaña presidencial en Chile ha concluido este jueves oficialmente con dos actos masivos fuera de Santiago de los candidatos que se medirán en las elecciones del domingo, 14 de diciembre: José Antonio Kast, el abanderado de las derechas; y Jeannette Jara, la representante de las izquierdas.
Kast escogió cerrar su campaña, enfocada en seguridad, economía y control migratorio, en Temuco, en la Región de la Araucanía, donde lanzó el pasado septiembre su tercera candidatura presidencial. Esta región es parte de la Macrozona Sur, donde desde 1997 se libra un conflicto por las tierras mapuche que se ha complejizado en los últimos años.
Kast llegó acompañado de su esposa, Pía Adriasola, quien ha adquirido un protagonismo mayor en la segunda vuelta. Su discurso lo arrancó agradeciendo a Dios, “que nos ha cuidado, guiado y acompañado”, y a los parlamentarios salientes y electos el pasado noviembre.
“La gran mayoría de la gente quiere paz y eso lo que vamos a traer: paz en la Araucanía, con todos los que quieran colaborar; y cárcel para los terroristas y los violentos, porque lo primero que queremos hacer es hacer cumplir la ley”, apuntó.
El republicano, en un discurso confiado en el triunfo, reiteró su amenaza a los inmigrantes en situación irregular de que les quedan 90 días para abandonar el país y a los prófugos de la justicia. “Cada peso que gastemos buscándolos, lo van a pagar en la cárcel”, señaló.
Jara despidió su campaña en la región de Coquimbo, a unos 460 kilómetros al norte de Santiago, uno de sus bastiones electorales. Sonriente y vestida con un traje color azul cielo, la candidata de la izquierda se subió a la tarima cerca de las 21:00 horas para dar un discurso en el que resaltó sus logros como exministra del Trabajo del Gobierno de Boric, como la reforma de pensiones y la reducción de la jornada laboral.
“Algunos quieren hacernos creer que Chile es un país donde no alcanzan los recursos y yo quiero decirles que Chile es un país que genera muchos frutos y mi interés es que todas las familias chilenas tengan un pedacito de esa fruta. Es algo de justicia, es algo básico en una sociedad”, dijo Jara.
Hizo un guiño a propuestas del excandidato populista Franco Parisi, que obtuvo 19% de los votos en la primera vuelta, posicionándose en el tercer lugar, como eliminar el impuesto al valor agregado a los medicamentos. Jara también recalcó su agenda propia, como el ingreso mínimo vital de 750.000 pesos (820 dólares), y llamó a votar con “alegría, esperanza y conciencia”, reseña El País.
Jara, arropada por nueve partidos, libra una lucha por atrapar a los votantes del centro político, a los indecisos y los desencantados de los partidos tradicionales, desde la primera vuelta, cuando la izquierda obtuvo el peor resultado desde 1990: un 26,8%. En tanto, Kast, que sacó el 23,95% de los sufragios, pasó con ella al balotaje, y obtuvo el apoyo automático de las colectividades de la derecha moderada, que habían respaldado a Evelyn Matthei (12%), y del ultra Johannes Kaiser, del Partido Libertario (13,94%).

