El politólogo Jesús Castellanos Vásquez sostuvo que la oposición democrática venezolana experimentar un periodo de «debilitamiento absoluto», al hacer un balance al cierre de este 2025.
En entrevista con Efecto Cocuyo, dijo que este escenario responde a una combinación de factores internos y externos que han dejado a la disidencia en una posición de vulnerabilidad sistémica. «Fue un año muy complicado para la oposición, entre otras razones por la clandestinidad de su principal líder María Corina Machado, Edmundo González en el exilio, continuación de las detenciones y persecuciones a diversos sectores contrarios a Nicolás Maduro”.
Esta situación de descabezamiento político se ha visto agravada por fracturas dentro del propio seno opositor, donde actores como Henrique Capriles y el partido Un Nuevo Tiempo (UNT) han mantenido, a juicio del analista, “un discurso y acciones contrarias no solo al liderazgo de María Corina, sino también respecto del sentir de la mayoría de la población”.
Esta división estratégica ha fragmentado la percepción de la fuerza opositora en dos grandes bloques: uno altamente dependiente de la influencia de actores internacionales, principalmente de Estados Unidos, y otro sector minoritario que es vinculado directamente con el actual Gobierno por parte de la opinión pública.

