El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este jueves 27 de noviembre desde su residencia en Florida que las operaciones militares antinarcóticos que su administración despliega en la región se expandirán «pronto» hacia escenarios terrestres. El mandatario señaló a Venezuela como un objetivo preferente de estas maniobras, advirtiendo un cambio en la estrategia de interdicción.
Trump aseguró que el despliegue naval actual ha sido efectivo para disuadir el tráfico marítimo, lo que habría obligado a los grupos criminales a modificar sus rutas. «En las últimas semanas han estado trabajando [los militares] para disuadir a Venezuela y a los narcotraficantes, que son muchos (…) ya no vienen por mar», sostuvo el jefe de Estado estadounidense.
Según las cifras ofrecidas por el presidente, las fuerzas norteamericanas han logrado bloquear la mayoría de los envíos oceánicos. «Hemos detenido casi el 85% por mar y también comenzaremos a detenerlos por tierra», aseveró.
Sobre esta nueva fase operativa, Trump afirmó que la interdicción terrestre resulta tácticamente menos compleja, aunque no ofreció detalles específicos sobre la ubicación geográfica exacta o la naturaleza de las acciones militares que implicaría este anuncio. «Por tierra es más fácil, pero eso comenzará muy pronto», advirtió.
El mandatario justificó la escalada de las medidas citando el impacto letal de los estupefacientes en la población estadounidense. «Envían sus venenos a EE. UU., donde matan a cientos de miles de personas al año», declaró, enviando un ultimátum directo a los responsables del tráfico: «Les hemos advertido: dejen de enviar veneno a nuestro país».

