La Torre dei Conti, uno de los símbolos medievales de Roma, sufrió un derrumbe parcial la mañana del lunes mientras se realizaban trabajos de restauración estructural. La torre, erigida en el siglo XIII, se encuentra a pocos pasos de los Foros Imperiales, corazón arqueológico de la capital italiana.
Lo que debía ser una jornada rutinaria de conservación terminó convirtiéndose en una escena de emergencia. Cinco trabajadores quedaron atrapados entre los escombros; uno resultó herido de gravedad y otro permanece atrapado mientras los bomberos intentan rescatarlo a través de una ventana lateral.
Poco después del primer derrumbe, un segundo colapso sacudió el área, cubriendo de polvo a los rescatistas y a los transeúntes que observaban en silencio.
Afortunadamente, ningún miembro de los equipos de emergencia resultó herido, aunque la tensión se mantuvo en el aire.
El trabajador atrapado, identificado como de nacionalidad rumana, sigue consciente y responde a las instrucciones de los bomberos, quienes emplean técnicas de espeleología y rescate vertical para llegar hasta él.
La zona fue acordonada por las autoridades, que temen nuevos desprendimientos debido al estado inestable de la estructura.
Una torre que sobrevivió a terremotos, guerras y siglos
Construida sobre los restos del Templo de la Paz, la Torre dei Conti fue ampliada en 1203 por el papa Inocencio III para su familia, los Condes de Segni. Originalmente alcanzaba unos 60 metros de altura, pero los terremotos entre los siglos XIV y XVII la redujeron a un tercio de su tamaño.
Durante siglos fue residencia, fortaleza y, más recientemente, refugio de ocupaciones ilegales hasta su cierre definitivo en 2006. Desde entonces, su deterioro avanzó sin control, lo que llevó al Ayuntamiento de Roma y a la Superintendencia de Patrimonio a impulsar las obras de recuperación actualmente en curso.

