El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó un contundente desafío al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a quien acusó públicamente de estar detrás de un plan para llevarlo a prisión basado en supuestos vínculos con el narcotráfico. El enfrentamiento se produjo este viernes durante un evento público en el que el mandatario colombiano confrontó directamente las presiones externas.
En referencia a la posibilidad de ser encarcelado, Petro utilizó un lenguaje directo y desafiante. «Si me quiere poner la pijama naranja, inténtelo, pero este pueblo no se le arrodilla. Sus odios del pasado, que no conozco, no hacen culpable a ningún colombiano de lo que le pasó a su abuelo o a su papá».
Así mismo, el mandatario neogranadino escaló su retórica al advertir a Washington contra las amenazas. «No nos amenace, no nos engañe, que sabemos las jugadas. Dos siglos de saber, de andar de guerra en guerra en este pueblo (…) aquí hay un jaguar a punto de despertar», expresó.
Finalmente, Petro denunció que las presiones externas se coordinan con actores políticos internos. Aseguró que los alcaldes de Cali, Alejandro Eder; y de Medellín, Federico Gutiérrez, así como la precandidata presidencial Vicky Dávila y el excanciller Álvaro Leyva, viajaron a Estados Unidos como «parte de una estrategia» en su contra.

