El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el jueves la «Operación Lanza del Sur», destinada a combatir el ‘narcoterrorismo’ en el Hemisferio Occidental, sin aclarar qué relación tiene con la campaña contra las supuestas ‘narcolanchas’ en el Caribe y el Pacífico, ni con lo que ya habían anunciado en enero bajo el mismo nombre.
“Esta misión defiende nuestra patria, elimina a los narcoterroristas de nuestro hemisferio y protege a nuestra patria de las drogas que matan a nuestra gente», anunció en la red X el jefe del Pentágono. «El Hemisferio Occidental es el vecindario de Estados Unidos y lo protegeremos», agregó.
Pero Hegseth no dio detalles de qué implica esta nueva fase, que coincide con el despliegue en el Caribe del portaaviones USS Gerald Ford y su flotilla de tres destructores escoltas, algo que, como señalan los expertos, amplía considerablemente las alternativas militares del país en la zona.
Además, el anuncio del secretario coincide con los reportes en medios de que él mismo y militares de alto rango presentaron esta semana al presidente Donald Trump una actualización de las opciones que tiene sobre Venezuela.
Altos mandos militares presentaron el miércoles al presidente Donald Trump «opciones actualizadas para posibles operaciones en Venezuela, incluyendo ataques terrestres».
«El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, y otros altos funcionarios informaron al presidente sobre las opciones militares para los próximos días, indicaron las fuentes. Sin embargo, dos de las fuentes confirmaron a CBS News que aún no se ha tomado una decisión final».
La más reciente información sobre posibles operaciones militares se remonta a días atrás. Un reporte indicaba que el Departamento de Justicia no podía justificar legalmente una operación armada dentro de Venezuela, lo que imposibilitaba al gobierno ir más allá en lo que ha calificado de ofensiva contra el «narcoterrorismo», recoge Univision.
Hasta ahora unas 20 embarcaciones han sido atacadas por la Armada de EE. UU. tanto en el Caribe como en el Pacífico, alegando que llevaban drogas ilícitas. En los ataques murieron unas 80 personas.

