El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro declaró a Jesucristo como «señor y dueño» del país, en medio de las tensiones con Estados Unidos.
«Sepan que este palacio presidencial, verdaderamente, es el palacio del pueblo y a partir de hoy es un altar para glorificar a Dios, para que el pueblo glorifique a Dios, un gran altar de oración y de fuerza», declaró Maduro en el denominado ‘Encuentro Binacional de Oración por la Paz’, en el que participaron pastores evangélicos.
El mandatario leyó un manifiesto en el que ratificó a Jesucristo como «señor y dueño» de Venezuela. Al tiempo que, recordó que en Venezuela existe la libertad de culto, establecida en la Constitución actual, que data de 1999, pero, dijo, que como ciudadano y presidente se «radicaliza» con Cristo.
«Reconozco al único Dios real y verdadero, el único que adoro y honro, al padre, al hijo y al espíritu santo que protege y protegerá a nuestra patria», reiteró.

