Un total de 45.282 viviendas resultaron dañadas en Cuba por el paso del potente huracán Melissa el pasado miércoles por el extremo oriental de la isla, según datos preliminares difundidos este lunes 3 de noviembre por la Presidencia del país.

El dato trascendió en una reunión del Consejo de Defensa Nacional, el máximo órgano de gestión de crisis y desastres, en el que también se apuntó que unas 120.000 personas permanecen protegidas en centros de evacuación o en casas de familiares.

En ese apartado, la gobernadora de la provincia de Granma, Yanetsy Terry, informó que las mayores tensiones han estado localizadas en el municipio Río Cauto, donde las severas inundaciones que generó la intensa crecida del río homónimo -el más caudaloso de Cuba- han comenzado a bajar.

En este balance actualizado sobre el desastre que ha provocado Melissa en la isla no se informó de víctimas mortales, por lo que Cuba sigue sin registrar fallecidos por el huracán a diferencia de lo sucedido en Jamaica, Haití y Bahamas.

Además, en la cita trascendió que un total de 1.552 centros escolares resultaron dañados, de los que 200 ya han sido recuperados.

Esto, unido a que muchas escuelas están siendo utilizadas como centros de acogida, va a provocar que la vuelta a la normalidad sea «asimétrica, a partir de las condiciones y alternativas», según dijo la ministra de Educación, Naima  Trujillo.

En cuanto a otras infraestructuras, en el sector de la Salud se reportaron 461 instalaciones afectadas, entre hospitales, policlínicos, consultorios, farmacias y otras, reseña DW.

El suministro de electricidad comienza a restablecerse en la provincia de Las Tunas, donde la corriente llega ya al 94,5 % de los clientes, mientras que los avances son más lentos en el resto de áreas afectadas por Melissa.