Las autoridades de Indonesia dijeron el jueves que ayudaron a regresar a más de 170 escaladores que quedaron atrapados en la víspera por la repentina erupción del monte Semeru, mientras que la actividad sísmica del volcán más alto de la isla de Java indicaba que la erupción continuará.
Unas 178 personas —incluyendo escaladores, porteadores, guías, funcionarios de turismo y turistas— comenzaron su ascenso al monte de 3.676 metros (12.060 pies) en el distrito de Lumajang, en la provincia de Java Oriental, el miércoles y quedaron varados en la zona de acampada de Ranu Kumbolo.
“Están a salvo y se les está ayudando a regresar”, dijo Priatin Hadi Wijaya, jefe del Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos, en una videoconferencia de prensa.
Hetty Triastuty, otra funcionaria del centro, añadió que Ranu Kumbolo es un punto seguro que está fuera de la zona principal de peligro de ocho kilómetros (cinco millas) desde el cráter.
La zona de acampada se ubica en la ladera norte del monte, que no está en la trayectoria de la nube caliente que se observó que se desplazaba hacia el sur-sureste. Los escaladores, sin embargo, podrían haber estado expuestos a la ceniza volcánica.
El monte Semeru, en la provincia de Java Oriental, causó nubes abrasadoras de ceniza caliente y una mezcla de rocas, lava y gas que recorrieron hasta 13 kms (ocho millas) por sus laderas sin descanso desde el mediodía hasta el anochecer del miércoles, mientras una gruesa columna de nubes calientes se elevó dos kms (1,2 millas) al cielo, lo que hizo que los científicos elevasen la alerta por el volcán al nivel más alto, indicó Muhammad Wafid, jefe de la Agencia de Geología de Indonesia.

