El gobierno de Venezuela acusó formalmente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una «gravísima violación del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas», tras su admisión pública de haber autorizado operaciones de la CIA contra la paz y la estabilidad del país.

A través de un comunicado publicado en la cuenta en Telegram de Yván Gil, la Cancillería rechazó las «declaraciones belicistas y extravagantes» del mandatario estadounidense, las cuales, asegura, obligan a la comunidad internacional a denunciar estas acciones «inmoderadas e inconcebibles».

El gobierno venezolano vinculó directamente la confesión de Trump con el despliegue militar en el Caribe, afirmando que ambas acciones «configuran una política de agresión, amenaza y hostigamiento contra Venezuela».

«Es evidente que tales maniobras buscan legitimar una operación de ‘cambio de régimen’ con el fin último de apropiarse de los recursos petroleros venezolanos», reza el texto.

Asimismo, el comunicado denunció que las declaraciones de Trump persiguen «estigmatizar a la migración venezolana y latinoamericana, alimentando discursos xenófobos y peligrosos». Venezuela anunció que llevará esta denuncia a todas las instancias internacionales, incluyendo la CELAC y el Consejo de Seguridad de la ONU.