La orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para empezar a probar «inmediatamente» el arsenal nuclear norteamericano supondría, de llevarse a cabo, el fin de la moratoria de pruebas nucleares que Estados Unidos mantiene desde hace más de 30 años.

La última prueba nuclear realizada por Estados Unidos se llevó a cabo el 23 de septiembre de 1992 en el estado de Nevada.

El anuncio de Trump llegó este jueves 30 de octubre después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, dirigiera, el pasado 22 de octubre desde el Kremlin, maniobras por tierra, mar y aire de las fuerzas nucleares durante las que se lanzó un misil balístico intercontinental Yars, de hasta 12.000 kilómetros de alcance.

El escueto anuncio del presidente de Estados Unidos pareció una declaración de fuerza unos minutos antes de su reunión en Busan, Corea del Sur, con su homólogo chino, Xi Jinping.

«Dado que otros realizan pruebas, creo que es apropiado que nosotros también hagamos lo mismo», dijo Trump más tarde, a bordo del Air Force One, añadiendo que los sitios de prueba nuclear se determinarían más adelante.

Al preguntársele si el mundo estaba entrando en una fase más arriesgada en torno a las armas nucleares, Trump restó importancia a la amenaza, afirmando que las reservas estadounidenses estaban «bien protegidas» antes de matizar que vería con buenos ojos la «desnuclearización» e incluir a China en las negociaciones de los tratados de no proliferación con Rusia, reseña DW.

«Me gustaría ver desnuclearización, porque tenemos muchas (armas nucleares) y Rusia ha sufrido. Rusia es la segunda y China la tercera y China se va a adelantar en cuatro o cinco años. Creo que la desescalada, lo que llamaría desnuclearización sería una gran cosa. Algo de lo que estamos hablando con Rusia y queremos añadir a China si lo hacemos», indicó Trump en el Air Force One de regreso de Corea del Sur, donde se había reunido con su homólogo chino, Xi Jinping.