El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó este viernes 3 de octubre como un “asesinato” el operativo militar de Estados Unidos en el que murieron cuatro personas a bordo de una embarcación cerca de la costa de Venezuela. A través de un mensaje en la red social X, el mandatario contradijo la versión de Washington, afirmando que en el buque viajaban “jóvenes caribeños pobres” y no “narcoterroristas”.

​La declaración de Petro representa la primera reacción de un jefe de Estado de la región ante el incidente y establece una fuerte contraparte a la narrativa estadounidense. “En las lanchas no van narcoterroristas. Los narcos viven en EEUU, Europa y Dubai”, sentenció el presidente colombiano en su publicación.

​El mandatario neogranadino argumentó que el uso de misiles por parte de las fuerzas estadounidenses, en lugar de una intercepción, rompe “el principio jurídico universal de proporcionalidad”. Por lo tanto, concluyó, “se trata de un asesinato”. Petro también instó a los familiares de los fallecidos a organizarse.

​La versión del gobierno estadounidense, comunicada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, sostiene que se trató de un “ataque cinético letal” contra un buque afiliado a “Organizaciones Terroristas Designadas”. Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que la embarcación transportaba drogas suficientes para “matar de 25 a 50 mil personas”.