A través de un comunicado en su cuenta de X, familiares y allegados del comunicador Rory Branker denunciaron que, tras 234 días de su detención, este se encuentra en un estado de «absoluta indefensión», sin claridad sobre su situación jurídica y sin acceso a un debido proceso. La declaración se produce casi un mes después de que su paradero fuera confirmado, tras un período en el que fue víctima de supuesta desaparición forzada.
En el texto, los familiares informan que han podido visitarlo y hacerle llegar alimentos, medicamentos y otros artículos de primera necesidad. Asimismo, señalan que su estado de salud físico «es estable dentro de las limitaciones propias de la reclusión». Sin embargo, el foco principal de su denuncia es la grave vulneración de sus derechos fundamentales.
«Lo que más nos afecta y angustia ahora es que, después de todo este tiempo, Rory permanece en un estado absoluto de indefensión», subrayó el comunicado. Los familiares denuncian la opacidad que rodea el caso, afirmando que «¡no existen cargos claros ni acceso efectivo a un expediente judicial!». Esta falta de garantías mínimas, aseguran, impide que Branker pueda ejercer su derecho a la defensa, incluyendo la designación de un abogado de su confianza.
«Ayúdennos a alzar la voz por él, la realidad que hoy vive Rory no es un caso aislado, sino el reflejo de la situación de muchos presos políticos. ¡Rory es inocente! Exigimos su libertad», concluyen.

