El gobierno de Estados Unidos evitó este martes 7 de octubre pronunciarse sobre el presunto plan de atentado contra su embajada en Caracas, denunciado por la administración de Nicolás Maduro. Un portavoz del Departamento de Estado se limitó a recordar que Washington no cuenta con personal diplomático en Venezuela desde 2019 y declinó comentar sobre los detalles de la acusación.

Consultado por la agencia de noticias Europa Press, el vocero de la diplomacia estadounidense zanjó el asunto al afirmar que «no hacemos comentarios sobre conversaciones diplomáticas ni divulgamos detalles de procedimientos de seguridad».

En lugar de valorar la denuncia, el portavoz centró su respuesta en el estatus de la misión diplomática. «En marzo de 2019, el Departamento de Estado de Estados Unidos retiró a todo el personal diplomático de la Embajada en Caracas y suspendió sus operaciones. Todos los servicios consulares (…) permanecen suspendidos», indicó.

Asimismo, reiteró que la seguridad de sus ciudadanos en el extranjero es una «máxima prioridad» y que mantienen la recomendación a los estadounidenses de no viajar a Venezuela «bajo ningún concepto».

La respuesta de Washington se produce después de que el presidente Nicolás Maduro afirmara que había frustrado un plan para colocar un explosivo en la sede diplomática. Maduro aseguró haber entregado al gobierno de EEUU «toda la información» sobre los responsables, a quienes vinculó con «sectores extremistas de la derecha local».