Dos personas fueron asesinadas y cuatro resultaron gravemente heridas este jueves 2 de octubre frente a una sinagoga muy concurrida por la fiesta de Yom Kipur, en Mánchester, en el norte de Inglaterra, durante un ataque en que murió también el presunto autor.

La policía del Gran Mánchester anunció que «dos personas fueron asesinadas», de la comunidad judía, frente a la sinagoga de Heaton Park, en el barrio de Crumpsall, al norte de Mánchester, en un ataque en que un hombre dirigió su coche hacia viandantes que se encontraban fuera del centro religioso, antes de salir del vehículo y atacarlos con un cuchillo.

La policía, que calificó la acción de «terrorista», confirmó además, en este ataque realizado por un vehículo, y en el que también hubo apuñalamientos, que el sospechoso había muerto, abatido por las fuerzas del orden.

La misma fuente no había podido confirmar antes la muerte del sospechoso ante el temor de que el hombre pudiera llevar «objetos explosivos» consigo, esperando que interviniera un equipo de desactivación.

Poco después, el jefe de la unidad antiterrorista de la policía de Londres, Laurence Taylor, anunció «dos detenciones», añadiendo que su servicio cree conocer la identidad del autor del atentado.

«Por razones de seguridad, no podemos confirmarlo en este momento», señaló.

Stephen Watson, jefe de la policía del Gran Mánchester, anunció más tarde que «cuatro personas permanecen en el hospital con diversas heridas graves».

La policía de la ciudad del norte de Inglaterra acudió al lugar del ataque tras recibir una llamada hacia las 09h30 (08h30 GMT), después de que un testigo viera «un coche embistiendo a personas y a un hombre siendo apuñalado» frente a una sinagoga.

Un testigo del ataque dijo a BBC Radio que vio a la policía disparar al sospechoso. «Le dieron un par de advertencias, no hizo caso y abrieron fuego. Cayó al suelo, empezó a levantarse, y entonces le dispararon de nuevo», explicó.

Chava Lewin, otra testigo del ataque, contó que vio al autor «empezar a agredir con un cuchillo a varias personas, para después atacar al agente de seguridad de la sinagoga e intentar entrar a la misma. Alguien bloqueó la puerta».

– «Horrorizado» –

El primer ministro británico, Keir Starmer, quien se declaró «horrorizado» por este ataque, acortó su presencia en la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE) en Copenhague para regresar a Reino Unido y presidir una reunión gubernamental de emergencia.

Starmer declaró después que su país debe «vencer» el auge del antisemitismo, en una intervención televisada. «No es un odio nuevo, es algo que los judíos siempre han experimentado. Debemos ser claros: es un odio que vuelve a crecer, y Reino Unido debe vencerlo una vez más», afirmó.

El rey Carlos III declaró estar «profundamente conmocionado y apenado».

El alto comisionado de derechos humanos de la ONU, Volker Turk, dijo también estar «horrorizado» por el ataque, calificando los crímenes contra comunidades religiosas como «totalmente deplorables», reseña SWI.

Este atentado ocurre también a pocos días del segundo aniversario del ataque de Hamás en el sur de Israel, ocurrido el 7 de octubre de 2023, que dejó 1.219 muertos, en su mayoría civiles, según un balance elaborado por AFP a partir de datos oficiales.

En represalia, el ejército israelí lanzó una amplia ofensiva en Gaza, que ha causado 66.055 muertos, en su mayoría civiles, según cifras del Ministerio de Salud del gobierno de Hamás, consideradas fiables por la ONU.