A los veinte años, muchos jóvenes buscan distraerse entre los estudios y amistades porque les queda toda una vida por delante. La historia de Carmelina Nuzzo demuestra que cada segundo cuenta y que no hay tiempo que perder. Su lucha indetenible contra el cáncer suma más de ocho años; tan solo hace dos años le amputaron su pierna izquierda debido a un Sarcoma Epitelioide Clásico Distal, y la batalla no ha terminado. En las próximas semanas será sometida a una nueva intervención, pero nada la detiene. Carmelina es pura vida. Tiene sueños por cumplir. En entrevista con El Cooperante, dijo que «todo es mental» y confía en Dios para superar este nuevo obstáculo.

Nacida el 5 de marzo de 2002 en Barquisimeto, estado Lara, durante los últimos meses sus videos en redes sociales se han viralizado debido a su entereza y ganas de seguir con vida, pese a que su caso médico se ha complicado. Carmelina recurrió a su cuenta en Instagram para pedir ayuda ante una situación crítica de salud tras haber sido diagnosticada con “metástasis en el pulmón derecho”. Ante una nueva recaída, necesita someterse a una cirugía urgente, así como continuar con su tratamiento de quimioterapia y rehabilitación.

“Quiero recurrir a ti para pedirte tu ayuda y tu apoyo. Compartiendo mi campaña, donando u orando por mí. Mi dinero será usado para mi cirugía, mi quimioterapia y mi rehabilitación posterior a la cirugía”, expresó.

EC ha seguido muy de cerca su caso para brindarle el apoyo necesario en la recaudación de fondos, y durante la entrevista conocimos un poco más acerca de esta heroína que cree que lo más importante es no dejarse vencer. Precisó que todo empezó cuando tenía catorce años y se percató de que tenía heridas en su pie izquierdo que no cicatrizaban.

«Eran heridas de pie diabético, unas úlceras muy feas que se infectaban y desinfectaban. Me operaron muchas veces creyendo que eran infecciones, básicamente que eran infecciones en el hueso; se llama osteoartritis, pero luego de un tiempo, todo empeoró porque yo duraba una temporada bien, entre seis y ocho meses bien, y luego las heridas se abrían de nuevo. Llegó un momento en que esas temporadas se empezaron a poner muy cortas y mis recuperaciones eran muy largas», dijo.

Hasta que fue atendida por una doctora internista especialista en infectología. «Eso lo cambió todo. Ella me escuchó porque yo sentía que los médicos ya no me escuchaban, creían que yo estaba somatizando; pero ella me escuchó, se puso a indagar, a investigar y nos dijo que no era normal. Me volvió a meter a quirófano, me hizo una serie de exámenes, pero no salía nada».

La doctora le ordenó a Carmelina que le tomaran una biopsia y este estudio arrojó que tenía cáncer. Era noviembre de 2021. Carmelina tenía 19 años. Fue referida a un cirujano oncólogo y ese doctor le dijo por primera vez que debían amputarle la pierna.

«En ese momento, entré en negación. Buscamos como seis opiniones de otros médicos y fue después de un año que entendí que no había otro camino sino amputarme y lo acepté. En noviembre de 2022 me amputaron, y todo había avanzado bien, hasta ahora, en septiembre de 2025, que empecé a sentirme mal, me hice los exámenes, las tomografías y me enteré de que tengo cáncer de nuevo, después de dos años en remisión».

Destacó que en este momento espera los estudios genéticos pertinentes para poder decidir cuál será el tratamiento, debido a la complicación del caso, por lo que sigue recaudando fondos para cumplir con el tratamiento médico.

La moda y sus sueños 

En perspectiva, Carmelina se da cuenta de que, pese a las dificultades, no hay tiempo que perder mientras esté viva, por lo que decidió aprovechar cada momento. Se autodefine como una amante de la moda, carrera que estudia actualmente a través de modalidad online que le brinda un instituto de educación superior en Argentina.

«Luego de que me amputaron, yo seguí con mi vida porque ya pasé por el encierro, la pasé muy mal cuando me enfoqué en no salir y ahorita digo que no lo viviría de nuevo. Es desesperante. Actualmente estudio diseño de modas, estoy en mi segundo año de carrera, y ya el año que viene me gradúo», enfatizó.

Tras obtener su título universitario, tiene planes de especializarse en periodismo de moda y marketing de moda.

«Me encanta la moda, creo que es mucho más que una forma o un estilo. La moda es una forma de expresión libre porque cada persona la ve de una manera diferente. Y eso es lo más bonito. En la moda todo es lindo, está en los colores, en nuestros gustos, en nuestra perspectiva, que es muy diversa. Además, me gusta mucho el tema de redes sociales», reveló al ser consultada qué le motiva a seguir con tanto ánimo, pese a las adversidades.

Si bien reconoció ser un poco «tímida», ha podido descubrir el lado audaz de las plataformas en redes sociales.

«Nunca me llamó la atención ser influencer, sino dedicarme a hablar de temas de moda, aunque siempre me he considerado una persona muy tímida, pero esto se me ha dado bien», consideró.

Apuntó que se inclina por la moda clásica y le fascina ver montajes y desfiles de alta costura, así como también el estilo Old Money.

De aquí a unos cinco años, Carmelina se visualiza como una profesional de la moda con su propia marca y también le gustaría poder trabajar en un medio de comunicación o, aún mejor, tener su propio medio especializado en moda.

«Tener planes es fundamental porque todo es mental. Creo que todo está en la mente y hoy le digo a quienes están pasando por un mal momento, igual o peor a lo que yo he vivido, que todo pasa. Las cosas pasan, pasan las cosas buenas, pero también las malas. Nada es eterno y la vida no es perfecta, pero sí es muy bonita y vale la pena esforzarse para vivirla y hacer todo lo que esté a nuestro alcance por estar aquí», remarcó.

Mucha fe y confianza en Dios 

Mientras se prepara para una nueva etapa, Carmelina manifestó confianza en el equipo médico que la está atendiendo.

«Todas las esperas generan ansiedad, pero me siento bastante confiada de que los médicos están tomando las medidas correctas para que no haya equivocaciones. Confío en ellos, todos me han transmitido mucha seguridad porque sabemos que es un caso delicado, pero es un caso recuperable. No es que yo no tengo cura, hay mucho que hacer y los médicos han dicho que hay que movernos porque sí hay soluciones a mi caso», subrayó.

Por último, expresó que tanto ella como su madre son devotas del recién canonizado Dr. José Gregorio Hernández y aseguró que le ha confiado su salud.

«Yo tengo mucha fe, en Dios, en José Gregorio Hernández. Todo esto me ha enseñado que a veces hay que dejarle las cosas un poquito a Dios, porque hay cosas que se le salen a uno de las manos. Así que sé que todo saldrá bien».

Carmelina ha lanzado una campaña digital de recaudación de fondos, buscando la solidaridad de todas aquellas personas que puedan contribuir, ya sea con una donación, difusión o simplemente una oración por su salud.

Si deseas colaborar: estos son los datos indicados por Carmelina.

Pago Móvil:

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CARMELINA VINCEN NUZZO NAVEA

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Daniel Valverde

Cada gesto cuenta. ¡Ayudemos a Carmelina a seguir luchando y a cumplir sus sueños!