El canciller, Yván Gil, condenó este jueves 4 de septiembre el “afán de agredir a Venezuela” por parte del senador estadounidense Marco Rubio.
A través de su canal de Telegram, Gil aseguró que, a su juicio, Rubio «arremete contra la ONU y todos los datos científicos que confirman que nuestro país está libre de cultivos ilícitos».
«Rubio no ataca a Venezuela: ataca la verdad, la historia y la dignidad de nuestros pueblos. Y al hacerlo, confirma su destino: el del político fracasado que se seca en el odio», sentenció, reseña Alberto News.
COMUNICADO:
En su afán de agredir a Venezuela, Marco Rubio arremete contra la ONU y contra todos los datos científicos que confirman que nuestro país está libre de cultivos ilícitos y combate el narcotráfico con eficacia ejemplar. Esa es la lógica nazi y gangsteril: negar la evidencia, inventar enemigos y sembrar odio para encubrir fracasos.
Lo hace nervioso, a la defensiva, intentando tapar su absoluta derrota en la política de persecución contra América Latina. Y para mayor ironía, se sienta al lado de Daniel Novoa: el bananero que ya no exporta frutas sino drogas hacia EE.UU. y Europa, con la complicidad de la DEA.
Más grave aún: Rubio escupe sus mentiras desde territorio sagrado del bolivarianismo, el Ecuador de Bolívar, de Sucre, de Manuela Sáenz y Eloy Alfaro. Sus palabras son una ofensa al pueblo ecuatoriano y a su Fuerza Armada. ¿Qué pensará Ecuador cuando escucha a Rubio proponer bases militares extranjeras en su suelo, mientras su presidente protege un negocio de drogas disfrazado de política?
Rubio no ataca a Venezuela: ataca la verdad, la historia y la dignidad de nuestros pueblos. Y al hacerlo, confirma su destino: el del político fracasado que se seca en el odio.

