El primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello dijo este miércoles que, la dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado pidió al rector de la UCAB, Arturo Peraza proponer un diálogo con el Gobierno, que sea liderado por Machado.

«El desespero de Cori (María Corina Machado) por no quedar fuera de la jugada política es tan grande que, después de hablar pestes de la Iglesia, decidió mover los hilos de los pájaros negros para presionar que si hay una negociación es ella la que debe liderarla», declaró en su programa semanal Con el Mazo Dando.

«Por eso, no sorprende que el padre Arturo Peraza a quien ella misma ha mandado a linchar varias veces en redes sociales por sostener posturas pro diálogo, ahora salga a decir que debe haber un diálogo con María Corina», aseveró.

Según Cabello, la razón oculta detrás de esa «inocente propuesta» de Peraza es ayudar a Machado poniendo sobre la mesa una posible negociación, «pero que no se vea que es ella para que no la quemen los radicales que todavía la siguen».

«MCM debe sentarse con el madurismo», exhortó el rector de la UCAB

El rector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Arturo Peraza exhortó a la dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado a sentarse con los representantes del «madurismo», con el Gobierno para buscar una negociación.

Así lo declaró en entrevista con Vladimir Villegas, en la que enfatizó que la Iglesia Cristiana aboga por una solución para evitar situaciones de violencia.

«El Gobierno tiene que aceptar al grupo que representa María Corina Machado y que tiene pleno derecho a ser el ente negociador por la oposición, y por otro lado el sector de Machado tiene la obligación de sentarse con el madurismo», sentenció.

«Requerimos una negociación que permita ser una solución alternativa, no más enfrentamiento porque de allí lo que deriva es situaciones de violencia que, desde el lado cristiano estamos llamando a evitar».

Peraza manifestó estar consciente de que este llamado moral y ético a veces no es escuchado por los políticos, porque estos se basan en la noción de poder como ejercicio de fuerza “y lo único que están midiendo es su capacidad de agresión y de imposición”.

Explicó que en este momento difícil y complejo para Venezuela “lo responsable es poder aceptar al contrario y sentarse en una mesa seria y coherente de negociación que permita una salida alternativa que no sea la violencia”.