El movimiento sindical venezolano enfrenta lo que líderes gremiales y organizaciones de derechos humanos califican como un sistemático esfuerzo por desmantelar las estructuras sindicales autónomas y, con ello, revertir décadas de conquistas laborales en el país.
Así lo suscribe un reporte de Crónica Uno sobre el reciente debate sobre una supuesta «constituyente sindical» o los continuos obstáculos administrativos y legales para la renovación de directivas.
«Son vistos por los trabajadores como un nuevo ataque directo a la libertad de asociación y a la defensa de sus derechos».
Ramón Gómez, secretario general del Sindicato Nacional de Empleados Públicos de la CVG (Sunep-CVG) y miembro de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG), cuestionó la propuesta del presidente Nicolás Maduro de convocar una constituyente sindical.
A su juicio, tiene como objetivo principal «acabar con la autonomía de los sindicatos legítimos del país».

